Atributos fotoprotectores de las algas serán utilizados para elaborar cosméticos

La iniciativa -que apunta a la producción de cosméticos, como cremas, lociones, shampoo y filtros solares- se realiza en la Región del Biobío y contempla trabajar con 45 recolectoras de algas de la caleta Llico, provincia de Arauco.

Aprovechar el mecanismo de defensa contra la radiación ultra violeta que tienen las algas, a través de las moléculas aminoacidicas presentes en sus células (micosporinas), es uno de los objetivos centrales de un proyecto que desarrolla la empresa Bioingemar y que cofinancia la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), del Ministerio de Agricultura.

La iniciativa -que apunta a la producción de cosméticos, como cremas, lociones, shampoo y filtros solares- se realiza en la Región del Biobío y contempla trabajar con 45 recolectoras de algas de la caleta Llico, provincia de Arauco.

“Uno de sus principales recursos de esta zona son las algas marinas, las que son recolectadas por mujeres y vendidas a compradores mayoristas a un precio entre $ 100 y $ 200 el kilo. Estas condiciones comerciales han generado un déficit de recursos creando un círculo vicioso de pobreza que ha impedido la reconversión hacia otras actividades más rentables”, explicó Viana Beratto, coordinadora del proyecto.

Viendo el potencial de las algas y el interés de la industria cosmética nacional e internacional, Bioingemar hará un muestreo de todas las especies que se producen en Llico y se elegirán las tres que tienen mayor concentración de micosporinas. Estas son aminoácidos fotoprotectores producidos por las algas como mecanismo de defensa contra la radiación ultra violeta. Actúan como pantalla pasiva disipando térmicamente la energía UV absorbida.

Además, las micosporinas tienen actividad antioxidante, otra propiedad muy apetecida a nivel comercial.

Durante este año, Bioingemar se abocará a la caracterización de las algas presentes en la caleta de Llico (cochayuyo, pelillo y lechuga de mar, entre otras) e iniciará las actividades de optimización de la extracción y purificación de micosporinas.

Encadenamiento productivo

Uno de los desafíos que tiene el proyecto es aumentar el nivel de concentración de micosporinas que presentan hoy las algas e incrementar la calidad de la materia prima. Para ello, los esfuerzos apuntarán a optimizar el proceso de extracción y purificación.

“La experiencia nos indica que nuestra investigación nos podría conducir a la obtención de micosporinas para uso cosmético, a partir de algas producidas en nuestras costas, con altos rendimientos y calidad”, afirmó Beratto.

En este punto será clave el trabajo con las recolectoras que proveerán las algas y que son las que han manejado este recurso por generaciones. Así, el proyecto busca desarrollar un proceso sustentable técnica, ambiental y socialmente que contempla capacitar a las recolectoras tanto en aspectos organizativos como técnicos.

El producto obtenido será comprado por Bioingemar y valorizado dentro de la política del comercio justo.

“Lo que esperamos es que se genere un encadenamiento productivo con las recolectoras de algas, quienes proveerán a la empresa de materia prima de calidad requerida para la producción”, explicó Paulina Erdmann, ejecutiva de innovación de FIA y supervisora de la iniciativa.

Mercado millonario

En lo comercial, para prospectar el potencial de este producto, Bioingemar tiene previsto visitar las ferias cosméticas In Cosmetic y Cosmprof en Europa y HBA en New York (Estados Unidos).

Las ventas mundiales de productos cosméticos superan anualmente los US$ 382.000 millones, mientras que en Chile llegan a los US$ 2.200 millones.

Se estima que uno de los rubros con mayores tasas de crecimiento es el de los filtros solares y así lo demuestran las cifras. Solo en el verano del 2012 las ventas de estos productos aumentaron un 30%, respecto a la temporada anterior.

Durante el 2011, la importación de filtros solares subió un 36%, sumando US$ 5 millones, de acuerdo con datos de la Cámara Nacional de Comercio (CNC).

Fuente: AQUA